Más de 1.000 detenidos en las protestas en Rusia: «¡Yo no voy a morir por Putin!»

El presidente ruso anunció esta mañana la movilización de 300.000 rusos para ir al frente ucraniano. Leer

Más de 1.000 detenidos en las protestas en Rusia: «¡Yo no voy a morir por Putin!»

El presidente ruso anunció esta mañana la movilización de 300.000 rusos para ir al frente ucraniano. Leer

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La guerra ha salido a la calle en Rusia buscando soldados. Y tal y como temía el gobierno, también ha encontrado pacifistas vociferando que no quieren luchar contra quien no les ha atacado. Vladimir Putin anunció a primera hora de la mañana la movilización de 300.000 rusos para ir al frente ucraniano. Pocas horas después ya atardecía en Novosibirsk (Siberia), pero la plaza Lenin estaba más caliente que nunca con protestas contra la guerra. «¡Yo no voy a morir por Putin ni por ti! ¡Esto es una mierda y lo sabéis!», gritaba un joven a escasos metros de la policía. A los pocos minutos se lo llevaron detenido.

Como piezas de dominó, las mismas escenas se fueron repitiendo desde la parte más oriental hasta Moscú y San Petersburgo. Más de 400 personas han sido detenidas tras el inicio de las protestas contra la movilización parcial.

Los medios de comunicación rusos, obedientes, se ciñeron al mensaje de Putin: amenazas a Occidente, alusiones a los nazis en Ucrania y razones para el reclutamiento. Pero las redes sociales, muchas de ellas bloqueadas para el que no tenga instalado un sistema de VPN, empezaron a publicar fotos y vídeos de las protestas en ciudades como Ulán-Udé, Tomsk, Barnaul, Krasnoyarsk y Novosibirsk.

En la mayoría de los casos la asistencia fue modesta. Y valiente, teniendo en cuenta que uno puede acabar en la cárcel simplemente por hablar de la guerra. Por si a alguno se le había olvidado, la Fiscalía de Moscú amenazó a los manifestantes con «encarcelamiento de hasta 15 años». Incluso «la distribución de materiales relacionados a través de redes sociales» puede acarrear ese mismo castigo.

Los actos de protesta fueron convocados en distintas ciudades del país por el movimiento pacifista Vesna (Primavera), que denunció que la movilización parcial de Putin significa que «miles de hombres rusos, nuestros padres, hermanos y esposos, serán arrojados a la ‘picadora de carne’ de la guerra«.

Bajo el lema «No a la movilización«, los ciudadanos rusos fueron llamados a protestar a las siete de la tarde en sus respectivas ciudades, según informó la organización en su canal de Telegram. La ONG publicó un listado de ciudades con las zonas en las que debían salir los manifestantes, incluyendo a Moscú y San Petersburgo. El equipo de Alexei Navalny prometió apoyo a quienes protestaran o «hicieran grandes cosas, incluido prender fuego a la junta de reclutamiento».

Pronto aparecieron imágenes donde se veían varias decenas de jóvenes con pancartas contra la guerra. «Al anunciar la movilización, Putin ha declarado la guerra a su propio país«, denunciaba el periodista Kirill Martynov, redactor jefe de ‘Novaya Gazeta Europa’. Señalaba que esta jornada del anuncio de la movilización transcurrió con más tranquilidad en Ucrania que en Rusia, «donde la gente anda buscando en Internet cómo salir del país o lograr una prórroga del servicio militar«.

Ante la previsión de que las fuerzas de seguridad rusas intentarían evitar o reprimir las protestas, el movimiento publicó los datos de contacto de OVD-Info, que hace un seguimiento de las detenciones y defiende a los arrestados (y que fue declarado hace un año «agente extranjero» en Rusia). Según esta organización, desde el inicio de la campaña militar rusa en Ucrania ha habido 16.437 detenciones en protestas por la intervención bélica.

La movilización abre un nuevo capítulo en el estado de ánimo del país. «No hace mucho tiempo, los principales problemas a los que se enfrentaban los ciudadanos rusos eran la imposibilidad de comprar moneda extranjera o la huida del país de las marcas occidentales; ahora salvarse de ser enviados al frente, mantenerse vivos, de una pieza y, si es posible, libres, se va a convertir en el deporte nacional de los hombres rusos».

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