Los países BRICS, con China a la cabeza, abren la puerta al regreso de Putin al escenario internacional

Es la primera vez que el presidente ruso asiste a un foro internacional desde que invadió Ucrania Leer

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En Directo Guerra en Ucrania Gran Angular Las potencias emergentes marcan el realineamiento mundial en torno a Rusia

La cumbre anual del BRICS, acrónico de las cinco economías emergentes que juntas representan aproximadamente una cuarta parte de la economía mundial, nunca había recibido tanta atención en Occidente como en su decimocuarta edición. China ha sido la anfitriona -virtual- de la reunión. El presidente Xi Jinping compartía pantalla con los líderes de India, Brasil y Sudáfrica. Pero los focos estaban puestos en el quinto participante, Vladimir Putin, quien pidió el jueves a sus colegas que cooperaran frente a las «acciones egoístas» de los países que están imponiendo sanciones a Rusia.

«Solo sobre la base de una cooperación honesta y mutuamente beneficiosa podemos buscar salidas a esta situación de crisis que se desarrolló en la economía global debido a las acciones egoístas y mal concebidas de ciertos estados», soltó Putin.

La aparición del presidente ruso en la cumbre BRICS, justo una semana antes de la reunión de la OTAN en Madrid, ha sido su primera asistencia a un foro internacional con otros jefes de Estado desde que lanzó la invasión a Ucrania a finales de febrero. Y lo ha hecho en una agrupación que, a excepción de Brasil, se abstuvo de condenar el ataque ruso en una resolución de la Asamblea General de la ONU.

China ha señalado la expansión de la OTAN en Europa del Este como responsable de la guerra. El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, también ha seguido esa narrativa. India no ha condenado la invasión y está comprando cantidades récords de barriles de crudo ruso. Y hasta el brasileño Jair Bolsonaro ha defendido la posición de su país como «neutral», pese a condenar en un principio el ataque de Moscú.

«Estamos convencidos de que ahora, más que nunca, se necesita el liderazgo de los países BRICS para desarrollar un curso positivo y unificador hacia la formación de un sistema verdaderamente multipolar de relaciones intergubernamentales», continuó Putin en la parte televisada de su discurso. «Las naciones BRICS pueden contar con el apoyo de muchos estados asiáticos, africanos y latinoamericanos que se esfuerzan por seguir una política independiente», sentenció.

El miércoles, el chino Xi Jinping, en un discurso previo a la cumbre, respaldó las críticas de Putin a las sanciones occidentales a Rusia. «Son espadas de doble filo que eventualmente dañarán a quienes las impongan», las calificó Xi, quien reforzó el apoyo tácito de Pekín al Kremlin.

«Politizar la economía global y convertirla en la herramienta o el arma de uno, e imponer sanciones deliberadamente utilizando la posición principal de uno en los sistemas financieros y monetarios internacionales solo terminará dañando los intereses propios y los de los demás, e infligiendo sufrimiento a todos», dijo el líder de la segunda potencia mundial.

«Ciertos países, con el fin de expandir las alianzas militares para buscar la seguridad absoluta, han obligado a otros a tomar partido y crear una confrontación. Debemos abandonar la mentalidad de la Guerra Fría y bloquear la confrontación y oponernos a las sanciones unilaterales y al abuso de las sanciones. Pido a las naciones BRICS que se apoyen mutuamente en temas relacionados con sus intereses fundamentales y se opongan a la hegemonía», continuó este jueves el presidente chino, que además insistió en que la «gran familia» BRICS debería abrirse para permitir la entrada a «socios con ideas afines» y así aumentar la influencia del grupo. También propuso que los miembros del foro implementaran una «iniciativa se seguridad» para «contribuir a la estabilidad global».

La semana pasada, Xi mantuvo su segunda llamada telefónica con Putin desde que comenzó la guerra. Según la lectura de la conversación que hizo la emisora estatal rusa RT, el líder chino habría dicho que espera que el comercio con Rusia alcance nuevos récords en los próximos meses. Esta semana ha transcendido que China había aumentado en mayo las importaciones de petróleo ruso un 55% respecto al año anterior.

El discurso de Xi en la antesala de la cumbre BRICS se produjo a la vez que, desde Japón, el ministro de Defensa nipón, Nobuo Kishi, denunciaba que cinco buques de guerra chinos y rusos estaban navegando por el Estrecho de Tsushima, en el suroeste de Japón, lo que definió como una «demostración de fuerza».

Con el telón de fondo de la guerra en Ucrania y la nueva Guerra Fría entre China y EEUU, se ha celebrado una cumbre forjada en 2009 -incorporó a Sudáfrica en 2011- como un medio para «servir los intereses comunes de las economías de mercados emergentes y los países en desarrollo», un contrapeso a lo que consideran el dominio desproporcionado de las potencias occidentales. Los cinco países del BRICS representan el 24% del PIB mundial y el 16% del comercio mundial.

El primer ministro indio, Narendra Modi, dijo en su discurso de apertura que las naciones BRICS tienen «un enfoque similar para la gobernanza de la economía global» y la cooperación mutua «puede hacer una contribución útil a la recuperación económica posterior al Covid». India, al igual que China, comparte una alianza estratégica con Rusia, aunque también tiene fuertes lazos con Washington como aliado frente a un Pekín cada vez más fuerte en la región. Cuando comenzaron las sanciones, la quinta economía mundial se lanzó a comprar petróleo ruso con descuento: Rusia representó el 18% de las importaciones de crudo de India en mayo, un gran aumento desde el 1% antes de la guerra.

Putin ha añadido durante la cumbre que Rusia está «redirigiendo» sus flujos comerciales a los países que participan en el foro y otros «socios internacionales confiables», al igual que «explorando la posibilidad de crear una moneda de reserva internacional basada en la canasta de monedas de los BRICS». Según Putin, durante el primer trimestre de este año, el comercio entre Rusia y los países del bloque BRICS aumentó un 38% y alcanzó los 45.000 millones de dólares.

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